Biblioteca Marentes · N° 7 · Narrativa
Lúcida como el agua
Articuentos nacidos de la columna «Agua lúcida» de Literariedad: noticias de ciencia, tecnología y política reescritas por un narrador que se mete dentro de ellas.

Umbrales
Dedicatoria
Para Carolina, transparencia.
Epígrafe
«Al otro lado del espejo también no hay nadie.»— Ingeniería de la transparencia
Prólogo
Prólogo
Angélica Rodríguez Vargas · Bogotá, noviembre de 2020
«Una guía de viaje para no perderse en lo abstracto ni en lo concreto.»
Colofón
Este libro se terminó de imprimir después de que supiste que eras agua.
Citas de este libro
Al otro lado del espejo también no hay nadie.
EspejosDios es un invento de los que no tienen heridas.
Dios y lo sagradoTodo el tiempo es libre, aunque nos digan lo contrario los que lo venden al mejor postor.
TiempoTras un gran invento hay un artista olvidado.
Leer y escribirCasi todo lo dijo algún artista antes de que suceda.
Leer y escribirLos que leemos por placer jamás llegaremos a ser máquinas que almacenan, y en cambio siempre seremos molinos de trigo.
Leer y escribirAcaba de detonar la paz en mi país, un país sin nombre, como lo son los verdaderos países.
Política y poderLa mejor noticia posible sería que algún nuevo ciudadano aprendió a leer, que aprendió a dejar en paz a sus propias guerras.
Leer y escribirJamás importó lo que un robot pensara al pensar y mucho menos lo que un poeta sintiera al pensar.
PoesíaCasi siempre los adornos son basura.
HumorA lo mejor es siendo otro que uno se entera de lo que no es.
Yo y los otrosNo se preocupe por ser que eso termina por suceder.
Yo y los otros…leer, en el fondo, sea la única manera de detener el mundo y hacer que giren todos los mundos a la vez.
Leer y escribirEn tiempos de guerra cualquier despensa es trinchera.
Política y poderEl mar, que es el padre de todas las preguntas.
NaturalezaLos músculos que más ejercita un lector son los de los ojos y los del corazón.
Leer y escribirNi siquiera en los sueños está uno exento del tiempo y sus tentáculos de arena.
TiempoLa paz, esa guerra en la que todos ganan creyendo que perdieron.
Política y poderNadie sabe lo que tiene hasta que lo halla.
ImaginaciónSoy un afortunado de no estar en el diccionario.
HumorUn adulto no es otra cosa que un niño interfecto.
InfanciaRecorremos tantos caminos como caminos somos y caminamos tanto como paisajes seamos.
Yo y los otrosLa guerra es la humanidad misma, y por eso esta afirma estar en guerra siempre.
Política y poderSuelo soñar que no me despierto nunca, lo cual es una pesadilla, porque despierto sueño con no volver a dormir jamás.
ImaginaciónUn lector es capaz de detener o multiplicar el tiempo con el simple ejercicio de su don.
Leer y escribirJuntarnos es la otra forma de hacer el fuego.
Yo y los otrosSe puede ir al pasado a mejorarlo a través de la literatura.
Leer y escribirNo quiere nada más que tiempo para poder leer en paz, en guerra con el mundo.
Leer y escribirAndamos muy ocupados estando informados y poco pensados.
SilencioEl día que se muera Nicanor Parra será el Apocalipsis, pero al día siguiente será el Génesis.
Poesía
De esto también habla
La casa en el aire
Un rascacielos colgado de un asteroide le recuerda que un compositor colombiano ya había prometido una casa en el aire para su hija.
Casi todo lo dijo algún artista antes de que suceda.
Chips en el cerebro
Visita una empresa que inserta libros en el cerebro por un cable y prefiere seguir leyendo letra por letra.
Es casi tan chico como un olvido.
Acuerdo de paz
La firma de la paz en Colombia leída como una guerra entre sus propios cuadernos de notas.
Acaba de detonar la paz en mi país.
Stephen Hawking
La advertencia de Hawking sobre la inteligencia artificial y un zancudo que le pica el labio.
Jamás importó lo que un robot pensara al pensar.
Inteligencia artificial en el casino
Viaja al futuro y ve a la IA vetada en los casinos y a un robot que canta bajo la lluvia.
Se nota a leguas que le incluyeron en su fabricación un alma suficiente para silbar o tararear cuando se le olvida la letra.
Tortugas marinas
Una mujer cría tortugas y él las imagina limpiando el mar de plástico.
Así son los que salvan al mundo desde siempre.
El Chavo del 8
El don de la posesión: fue congresista dormido, hormiga, diccionario, presidente de Estados Unidos por una noche y el Chavo del ocho en pleno rodaje.
He sido agua, fuego, tierra y viento. Y carne, siempre he sido carne.
Un continente bajo el mar
Descubren un continente sumergido junto a Australia y se derrumba el mapa de su infancia.
Todo bajo el mar es nuevo.
Banderas blancas
Unos soldaditos del tamaño de un fríjol siembran banderitas de paz en su cocina.
En tiempos de guerra cualquier despensa es trinchera.
Encarnaciones involuntarias
Cada vez que se acerca un gran acontecimiento, el narrador amanece dentro de su protagonista: Obama en el Met, el Dalái Lama en el Everest, el Nobel de 2010. Ahora teme la visita del papa Francisco.
Ya me veo, porque ya me vi. Ya es tarde.
Nacer el día equivocado
Los dioses enferman el día que nace un poeta de verdad, como Vallejo; él nació el único día en que ningún dios estuvo enfermo.
nací / un día que ningún dios estuvo enfermo, quizás el único posible.
Un libro devuelto medio siglo después
Recupera la fe en la humanidad quien lee que un hombre devolvió un libro a la biblioteca cincuenta y dos años después, sin multa.
Un buen maestro siempre tiene algo qué mostrar.
El milagro que nadie pidió
Una anciana a la que puede concederle un milagro no le pide la paz mundial sino la eterna juventud; él solo pide que le devuelvan su libro.
tú siempre llevas un libro encima.
Maleta para el fin de la galaxia
Ante el choque de Andrómeda con la Vía Láctea, dentro de cuatro mil millones de años, prepara una maleta de libros hechos sólo de memoria.
ni se la intenten imaginar, porque resultarían inventándosela.
Un abecedario escondido
Cada sección abre con la etimología de una palabra —ciencia, política, religión, filosofía, poesía, historia, vida— y sus textos se suceden en orden alfabético, de la A a la Z.
Zuácate
Del prólogo
«Parece que Marentes hubiera leído todo sobre cómo romper la tercera pared en Literatura.»— Angélica Rodríguez Vargas, Bogotá, 2020
«Como si se tratara de un verdadero ludópata víctima de los juegos del lenguaje.»— Angélica Rodríguez Vargas, Bogotá, 2020
«Un narrador que parece observar la vida como un dron o como un clon y cuyos recuerdos de la infancia han sido extraídos de quién sabe dónde.»— Angélica Rodríguez Vargas, Bogotá, 2020
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